presentación o algo...

Una de las pocas cosas que con cierta persistencia he hecho en mi vida es leer, no sé si me ha servido de algo además de darme cierta amplitud en el vocabulario -para el guatemalteco promedio al menos, y ser una suerte de jack of al trades, master of none: es decir, un tonto que sabe un poquito de un montón de cosas, la encarnación de una sección de trivia vengan a figurarse.

El caso es que, platicábamos con un cuatío -cercano en los cariños, lejano en la distancia, gracias a los avances de conexión de la era que vivimos, sobre libros, comentando algunos títulos que nos formaron o pegaron muy fuerte en la juventud, así como el camino que han tomado las letras, tanto latinas como mundiales, tómese este último término así con ganchitos para tender ropa, porque aunque la globalización y estos auges tecnológicos que indicaba arriba hacen más sencillo acceder a más literatura, la misma sigue siendo cara y muchas veces carecemos de los criterios para seleccionar los mejores libros. -Una suerte de curaduría literaria.

Divago -que raro- y regreso: he leído en los últimos años algunos libros de autores nacionales, sobre todo, o cercanos en la geografía y temática, de los cuales me gustaría dar mi opinión, sin por ello pretender ejercer ese fino oficio de la crítica literaria, sino, como el título del blog lo sugiere -blog, que palabra repugnante-, apreciaciones sobre los títulos a los que le he podido meter el diente, con todas las limitaciones que conlleva mi formación -que es jurídica esencialmente, con apenas pinceladas de humanismo.

Y sea pues, gracias por darse la vuelta, empezaré, creo, pronto, pasadito apenas el día del cariño, solo salgo de unos pendientes y urgencias.

La estantería pertenece a la librería "El Nazareno", sobre la 14 calle de la zona 1 de la Ciudad de Guatemala.


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